¿Qué hacer en el Desierto de los Leones?

Practicar deportes

Los caminos y senderos de varias pendientes del parque lo convierten en una zona maravillosa para practicar deportes como el senderismo, la carrera, el ciclismo de carretera y la equitación de montaña.

El parque es ideal para el entrenamiento físico de competidores de todos los niveles debido a su elevación de 2,500 metros sobre el nivel del mar (msnm) y a la frescura del entorno.

Varios atletas profesionales (nacionales e internacionales) entrenan en el Desierto de los Leones como parte de sus programas de acondicionamiento físico.

El parque está patrullado por guardaparques, lo que garantiza que las actividades deportivas se realicen en el entorno más seguro posible, y el personal está a disposición de cualquier necesidad de los turistas.

Asistir a los eventos artísticos y culturales

Conciertos, obras de teatro, exposiciones de arte, conferencias culturales, ferias, festivales y eventos ecológicos se llevan a cabo en varios lugares del parque (como el Museo del Bicentenario, la nave principal de la antigua iglesia monástica, el Jardín de los Secretos y la biblioteca).

La nave principal de la iglesia medieval tiene capacidad para 250 personas y su acústica es ideal para la música clásica y coral.

En el parque también se llevan a cabo rodajes de películas, sesiones fotográficas, presentaciones de libros y otros eventos, seminarios, cursos y reuniones.

Celebrar un evento 

Bodas, bautizos, fiestas de XV años, eventos corporativos e institucionales pueden celebrarse maravillosamente en el Desierto de los Leones, todo ello en el marco de su sobria y antigua arquitectura colonial, rodeada de árboles.

La posada, el comedor y la biblioteca son espacios vecinos con sus propios ambientes, perfectos para reuniones íntimas de hasta 70 personas.

Los espacios cerrados (nave de la iglesia, hostería y biblioteca) se alquilan por 10,000 MXN al mes (521 USD).

Observar la naturaleza

En las más de 1,800 hectáreas del bosque se pueden encontrar hermosas variedades de animales y flora, lo que lo convierte en un verdadero festival de observación de la biodiversidad. Una gran variedad de animales encuentra sombra y refugio en las arboledas.

En el Desierto de los Leones habitan reptiles, anfibios, aves y mamíferos, como halcones, pájaros carpinteros, conejos, mapaches, zorros grises, coyotes, ciervos de cola blanca, halcones y murciélagos.

Museo del Desierto de los Leones

En el museo se exhiben maquetas del complejo, animales disecados, imágenes históricas de la alcaldía  Cuajimalpa de Morelos y otros objetos y documentos interesantes.

En él se realizan conciertos musicales, exposiciones de arte, artesanía y fotografía, proyecciones de cine, obras de teatro y charlas.

El Museo Bicentenario está abierto de 10 a 17 horas de martes a domingo. El costo de la entrada es de $14.00 MXN.

En el parque también se encuentra el Museo Zapata, que recuerda a las fuerzas del ejército zapatista dirigidas por Valentín Reyes.

Restaurante 

Los monjes y las monjas han dejado una huella indeleble en la gastronomía mexicana y mundial con magníficas obras maestras que se han transmitido de generación en generación.

Sor Andrea de la Asunción, una monja mexicana del siglo XVII, elaboró el mole poblano en el convento de Santa Rosa, y el monje benedictino Dom Pierre Pérignon creó el champagne en Francia.

El Restaurante de los Monjes, nombre que rememora el legado culinario de los conventos y monasterios, se encuentra en el Desierto de los Leones y sirve comidas como si usted fuera un invitado a la mesa del abad.

El ambiente de paz, hermandad y belleza del restaurante realza el sabor de manjares como el venado y el jabalí. Cuando afirman que comer en El Restaurante de los Monjes es como comer cerca del cielo, no exageran.

También ofrecen servicios para bodas, reuniones de negocios y otros eventos.